sábado, 31 de marzo de 2007

El camino es interminable, lo sé: lo he percibido.
Miré una y otra vez la eternidad en el atardecer,
en las ganas de volar y de consumirse a cada instante.
Y me sigo consumiendo una y otra vez, me evaporo
y me hago una sóla materia, un sólo mundo...
Es increíble que tú no me contemples,
que yo implore un beso tuyo y llore en el atardecer
por sentir tu tacto en mi corazón.
El tacto ajeno que me hiere al pensar en ti,
al huir de las canciones que me transportan
a tu vida desconocida, pero al final siempre escucho
y vuelvo a sentir esa caricia perdida.
No se distinguir lo complicado de lo simple... No, no lo sé aún.
No lo comprendo, no lo entiendo y no busco explicaciones.
Ya no importa si estuviste aquí o si estás en un lugar ajeno...

martes, 27 de marzo de 2007

domingo, 25 de marzo de 2007

Recorro las calles buscando un rostro desconocido que confunde y me aleja de lo verdadero que hay en cada molécula. Respiré una y otra vez; vi cómo se aleja la naturaleza de nosotros. Un carro que ya no me dice nada se convierte en basura arrojada a la calle de una ciudad sucia, cansada y abandonada.
Sonrío y no lloro, alguna vez dije: ¿para qué llorar? es mejor reír y bailar. Bailar sobre esos desechos delirantes, que me cambian el color de la cara y me hacen devorarme mis palabras...
¿Para qué discutir?, ¿para qué arrojar saliva hacia una cara que no lo merece?
Maldita gente que no cuida las calles. Yo no me enojé, se está enojando la tierra, el sol, los mares.
Nosotros sólo observamos y actuamos, la gente no es consciente y no puede adquirir un sentimiento hacia lo que existe en este tiempo... Me caga, piensan que todo es eterno; no conservan ni una molécula que sienten que está alejada de ellos... Ya que más da, que se traguen lo aparente, yo me quedo con lo verdadero.

jueves, 22 de marzo de 2007

Entre árboles...

Vivo bailando sobres los árboles, sobre las flores. La naturaleza está impregnada en mí.
Busco debajo de mis zapatos huellas que se han borrado,
escondo la mirada
para desvanecer penas que se esfuman y vuelven junto con la lluvia.
Un invierno que enmudece y debilita.
Quiero una primavera y un verano
que me abracen y me hagan fuerte, como piedra que recorre los cerros
y brinca los ríos sin sentir el tiempo, sin besarlo ni saborearlo.
Una casa flotante, un cuarto rodante que brinque junto conmigo y me ofrezca
posibilidades fuera de este mundo, de esta realidad que ya no sé si es verdad...

miércoles, 21 de marzo de 2007


"Flores de color de la mentira"

lunes, 19 de marzo de 2007

domingo, 18 de marzo de 2007

Mañana... ahora

colores, canciones. Estoy sentada y floto...
Vuelo descalza mientras un mar adentro me
habla al oído y un teclado me susurra muy cerca
hasta erizar mi piel y despegarla de esa prisión
del deseo.
Hoy dije la apariencia no es sincera y realmente
no lo es. Ya es algo que quedó en el pasado; guiarse
por la imagen y por un rostro bonito que no te saca
de la linea del tiempo y no te devuelve las ganas de
saborear los rayos del Sol. Ya basta! He dicho
pero no me he contemplado no me he saboreado,
ya basta de esto y de aquéllo... Olvidemos.

viernes, 16 de marzo de 2007

Borges!


La escritura metódica me distrae de la presente condición de los hombres. La certidumbre de que todo está escrito nos anula o nos afantasma. Yo conozco distritos en que los jóvenes se prosternan ante los libros y besan con barbarie las páginas, pero no saben descifrar una sola letra. Las epidemias, las discordias heréticas, las peregrinaciones que inevitablemente degeneran en bandolerismo, han diezmado la población. Creo haber mencionado los suicidios, cada año más frecuentes. Quizá me engañen la vejez y el temor, pero sospecho que la especie humana - la única - está por extinguirse y que la Biblioteca perdurará: iluminada, solitaria, infinita, perfectamente inmóvil, armada de volúmenes preciosos, inútil, incorruptible, secreta.

Acabo de escribir infinita. No he interpolado ese adjetivo por una costumbre retórica; digo que no es ilógico pensar que el mundo es infinito. Quienes lo juzgan limitado, postulan que en lugares remotos los corredores y escaleras y hexágonos pueden inconcebiblemente cesar, lo cual es absurdo. Quienes la imaginan sin límites, olvidan que los tiene el número posible de libros. Yo me atrevo a insinuar esta solución del antiguo problema: La biblioteca es ilimitada y periódica. Si un eterno viajero la atravesara en cualquier dirección, comprobaría al cabo de los siglos que los mismos volúmenes se repiten en el mismo desorden (que, repetido, sería un orden: el Orden). Mi soledad se alegra con esa elegante esperanza.

...

Estuve escuchando un murmullo en mi oído y
se reflejó un relámpago en mis ojos, una mordida
en mis labios.
Tú ya no eres, o dime ¿qué eres?
¿Eres esa mordida o ese murmullo?, ¿eres una caricia
que me contempla al pasar el tiempo? o ¿sólo eres un
fragmento de mi memoria?
Pedazos de mí te miran a ti a miles de kilómetros de
distancia. Tú contemplas la noche, las olas fosforecentes
que nos atraparon un día de un invierno que nunca existió.
Yo soñé, mientras tú despertabas en un desierto al otro
extremo de mi inconsciencia.

miércoles, 14 de marzo de 2007

Yo no

Ya no, yo no... necesito un respiro y un suspiro,
poner los pies en la tierra y sentir el mar.
Tú no, ya no.
Te convertiste en una imagen borrada,
en un sueño que ya no está, en un abrir y cerrar de ojos.
En una recapitulación que ya no es dolorosa.
Ya eres verano para mí, ya eres invierno y primavera,
estás y yo te recuerdo... ya no estás en mi piel, ni en
mi sangre; ya no te contemplo, no te admiro, sólo te observo.
Si tú me pudieras decir quién realmente eres serías todo
en mi interior, serías mi naturaleza y mi devenir.