El pensamiento hoy no es el mismo. Sé que cambia y gira al igual que el tiempo, la única diferencia es que hoy no ha cambiado sino que ha sido aniquilado. El derrumbe de mis muros y fronteras son vapor que vuela libremente por las calles y azoteas. Ya no quiero esa imagen limitante que mi espíritu dibuja en las banquetas; el círculo del vacío perpetuo de mis adentros que se plasma en las paredes y techos de esta ciudad. El lenguaje no me pincha ni me hace derramar lágrimas, sólo me hace aprender más de las partículas de energía de cada ser.
Ser... yo no soy, sólo estoy...
Estoy sentada, parada, aniquilándome en cada fracción de segundo, postrándome ante la muerte como bailarina que se mueve con delicadeza y se escurre en el viento junto con sus deseos; ser ligera y compacta, saludar al ritmo y hacerlo su mejor amigo. Impregnarse de las melodías que hacen volar a sus pies de una manera artística pero deprimente porque la naturaleza no es bondadosa y quita la chispa humeante que nos aligera en una fracción de segundos. No definiré más al tiempo, ya no me importa, estoy fuera de él. Hoy no quiero nada, ya no, he llegado al punto en el que el abandono está dentro de mí, eso es lo que soy; abandono puro, sólo eso.
Ser... yo no soy, sólo estoy...
Estoy sentada, parada, aniquilándome en cada fracción de segundo, postrándome ante la muerte como bailarina que se mueve con delicadeza y se escurre en el viento junto con sus deseos; ser ligera y compacta, saludar al ritmo y hacerlo su mejor amigo. Impregnarse de las melodías que hacen volar a sus pies de una manera artística pero deprimente porque la naturaleza no es bondadosa y quita la chispa humeante que nos aligera en una fracción de segundos. No definiré más al tiempo, ya no me importa, estoy fuera de él. Hoy no quiero nada, ya no, he llegado al punto en el que el abandono está dentro de mí, eso es lo que soy; abandono puro, sólo eso.

