martes 28 de octubre de 2008

Presente siniestro

Olor a muerte es lo que se respira en las calles,
el cerebro retumba, hay un presente siniestro
entre todo esto. Macabro es el destino, los balazos
son el destierro de lo verdadero, de lo posible
que pudo haber existido aquí.
Las narraciones involuntarias se escriben en las
banquetas, colores y formas humanas se desatan
en un ir y venir de pasiones ocultas; ya no son espejismos,
ahora la realidad es cruel e insensata.
Y que más decir, que más ver y que más oír si todo
pretende ser una revolución sin una causa premeditada,
todo es un arrastre en el tiempo, un oleaje mortuito
que rebana la arena que alguna vez perteneció a su lugar.

viernes 3 de octubre de 2008

Carcajadas ajenas, doble personalidad,
un instante de pesadumbre en
dónde suele el sol brillar, mañanas desiertas,
simulacros de aventuras que quedaron en
el pasado.

Intuición, mera intuición la que traigo en las venas,
la que corre por mi sangre y me desorbita.
Campanas que rugen, lluvia que quema las entrañas
vacías... Vacías como el viento que mueve
mis cabellos, los rebana, los convierte en tiempo
ilusorio para no venir más, para desaparecer en
medio de miles de recuerdos perdidos en el laberinto
del universo.